
Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional, ganó las elecciones presidenciales realizadas en Honduras, según los primeros datos ofrecidos por el órgano electoral de facto. El abstencionismo marcó la jornada. El proceso se llevó en un ambiente de represiones y persecuciones, según denunciaron los miembros de la Resistencia.
El proceso electoral en Honduras, marcado por denuncias de represión, desapariciones, hostigamiento y persecuciones, además un abstencionismo que supera el 60 por ciento, perfila al candidato del opositor Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa, como el virtual ganador de la presidencia, de acuerdo a los datos preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de facto.
Según la prensa local, las primeras 4 mil 159 urnas escrutadas y registradas por el centro de datos del TSE dan como resultado 318 mil 960 votos, a favor del candidato Lobo Sosa y 218 mil 358 votos al candidato del Partido Liberal, Elvin Ernesto Santos.
No obstante, el Frente de la Resistencia contra el golpe de Estado, arrojó cifras de un “mínimo del 65 al 70 por ciento” de abstención, “el más alto en la historia nacional, lo que implica que apenas votó un máximo del 30 al 35 por ciento del electorado”, indicó del organismo a través de un comunicado.
Por su parte, el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, informó en entrevista exclusiva para teleSUR, que según las actas y la información que maneja la abstención del proceso electoral de este domingo alcanzó el 75 por ciento.
“Habíamos avizorado que si la abstención superaba el 50 por ciento del padrón electoral las elecciones debían anularse”, dijo Zelaya.
Las cifras se publicaron una vez cerradas las mesas receptoras de votos, en un proceso comicial promovido por el gobierno de facto a través del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y que ha sido catalogado como fraudulento.
Los más de cinco mil centros cerraron a las 17H00 horas locales (23H00 GMT), una hora más tarde de lo previsto, porque el TSE decidió prorrogarlas por la supuesta gran “afluencia de votantes”.
El órgano electoral advirtió a los medios de comunicación, al prorrogar las votaciones durante una hora, que no pueden dar resultados, incluyendo encuestas a pie de urna, antes de las 19H00 horas locales (01H00 GMT del lunes).
Los comicios electorales se realizaron en un país inmerso en una grave crisis política desde el pasado 28 de junio, cuando se dio un golpe de Estado contra Manuel Zelaya, quien fue secuestrado y sacado del país, y horas más tarde el Congreso nombró como jefe de Estado de facto a Roberto Micheletti, quien hasta ese día presidía el Parlamento.
Desde el mismo momento en que la Fuerza Armada (FFAA) hondureña sacó de la casa presidencial a Zelaya, el pueblo salió a las calles y desde entonces no la abandona.
Tras la insistencia del régimen de facto de celebrar las elecciones, el Frente hizo un llamado a rechazarlas de manera pacífica.
“Hacemos un llamado al toque de queda popular desde las seis de la mañana a la seis de la tarde el domingo (29 de noviembre) para no salir a votar y para que no sean reprimidos”, dijo el viernes el coordinador del Frente, Juan Barahona.
Por su parte, el presidente legítimo Manuel Zelaya, advirtió a través de un comunicado, que la realización de los comicios bajo las condiciones del régimen de facto es “una aberración jurídica, una burla y un engaño al pueblo”.
El engaño denunciado por Zelaya, fue ratificado este domingo por los miembros de la Resistencia que revelaron “el ingreso de salvadoreños, afines del Partido Arena, traídos para votar a nuestro país”, señaló el Frente en un comunicado.
Temprano, la dirigente popular y presidenta del Partido Liberal en la norteña ciudad de San Pedro Sula, Orfilia Mejía, denunció que el Frente, fue “totalmente reprimido” en esa localidad, y que “un periodista español fue herido y está en el hospital”.
Mejía advirtió en contacto telefónico con teleSUR aseguró que “en este momento están llevando a la cárcel a los principales dirigentes de la Resistencia, que los tienen bien ubicados”.
Confirmó que las elecciones son “lo que ya sabíamos”, es decir, “más represión para el pueblo”.
Por su parte, otro miembro de la organización social, Jorge Alberto Zelaya, denunció este domingo, que las manifestaciones pacíficas en contra de las cuestionadas elecciones presidenciales hondureñas fueron reprimidas por la Policía Preventiva.
En entrevista exclusiva para teleSUR, el representante del Frente aseguró que “compañeros periodistas de España, Ecuador y Panamá, fuimos atacados por la Policía Preventiva con bombas lacrimógenas, por la ballena, gases, agua, tiros vivos y balas verdaderas”.
También confirmó que los hondureños “no están yendo a votar, las urnas están completamente vaciás”.
El presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Andrés Pabón, manifestó que “el sector más agrio de la oligarquía también fue derrotada” por el abstencionismo.
Indicó que trabajó en el monitoreo de los centros de votación en diferentes ciudades y que a las “04H00 (10H00 GMT) el 20 por ciento de los electores” habían acudido a las mesas.
“Quienes pretendan reconocer, (las elecciones) en el marco de un golpe de Estado, (Â…) no puede ser reconocido (el proceso electoral) por la comunidad internacional, son resultados escasos”.
Unas 83 personas detenidas, entre ellas 11 mujeres que fueron privadas de libertad “de manera arbitraria”, heridos, un muerto (de un disparo realizado por los militares de la FFAA) y la detención de un niño de 11 años, por llevar una camiseta alusiva a la cuarta urna, “fue el saldo de las comunidades perseguidas”, siete localidades fueron militarizadas por el régimen de facto, detalló el presidente de la Codeh.
Considerando los resultados de abstencionismo del proceso electoral ilegítimo, el Frente convocó “a celebrar el día de mañana (lunes) la derrota de la dictadura”. La Resistencia invita a “una Gran Asamblea” y a “la gran Caravana de la Victoria contra la Farsa Electoral” desde las 12H00 (06H00 GMT).
TELESUR