La resistencia afgana gana terreno y ocupa edificios gubernamentales a pocos días de las elecciones en Afganistán

La resistencia ha ocupado los edificios gubernamentales en Pul-i-Alam, capital de la provincia de Logar.
En Afganistán se libra una guerra dura, difícil y constante cuyos cortos periodos de quietud provocados por la nieve y el frío extremo se confunden con una esperanza de paz. No existe un enemigo visible con quien pelear, sino una especie de sombra que golpea y se desvanece mezclándose entre la población.
A nueve días de unas elecciones presidenciales, que los más optimistas consideran trascendentales para modificar el curso de una guerra que Occidente no está ganando, la resistencia es cada vez más audaz y atacan en el norte y el oeste, lejos de las provincias limítrofes con Pakistán, y las sureñas de Helmand y Kandahar, donde se sienten fuertes, y donde se libran desde hace dos meses los enfrentamientos más sangrientos con tropas de EEUU y Reino Unido donde las fuerzas de ocupación son diezmadas.
Los insurgentes han golpeado en Logar, provincia situada a una hora de coche al sur de Kabul. En el ataque -perdieron la vida cinco policías y 26 personas resultaron heridas.
los insurgentes ocuparon los edificios gubernamentales en Pul-i-Alam, la capital provincial y lograron acercarse al palacio del gobernador.
La televisión afgana privada Tolo informó de que los combates “duraron varias horas” donde participaron cientos de combatientes.
AGENCIAS/IRIB
















